A veces las cosas no salen como uno las imagina, y en el fútbol eso suele ser moneda corriente. Sin dudas, la ilusión que despertó el anuncio del regreso de Marco Ruben fue enorme, aunque también estuvo acompañada por cierta incertidumbre debido a su retiro a fines de 2024. Sin embargo, se trataba del «9 de oro», el máximo goleador de la historia de Rosario Central. Era imposible no ilusionarse con volver a gritar sus goles, más aún con una Copa Libertadores por delante.
El viernes 20 de febrero, el Canalla cayó 1 a 0 ante Talleres en el Gigante de Arroyito por la sexta fecha del Torneo Apertura. Jorge Almirón comenzaba a ser cuestionado tanto por los resultados como por el funcionamiento del equipo. Sin embargo, todo quedó en un segundo plano cuando, a la mañana siguiente, el sitio oficial del club sorprendió a propios y extraños con un emotivo video anunciando la llegada de un nuevo refuerzo: Marco Gastón Ruben dejaba atrás su retiro y volvía a vestir la camiseta auriazul para lo que prometía ser su último baile.
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El impacto fue inmediato. Central ya contaba con una figura de la talla de Ángel Di María y ahora sumaba la jerarquía de otro ídolo de la casa. Pero el fútbol, así como muchas veces premia con alegrías y emociones inolvidables, también suele presentar obstáculos inesperados.
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Estaba claro que Ruben necesitaría un período de adaptación y reacondicionamiento físico antes de volver a competir. Por esa razón no fue convocado para el encuentro frente a Gimnasia y Esgrima La Plata y, aunque integró el banco de suplentes en el clásico ante Newell’s, tampoco tuvo minutos en cancha.
Cuando todo parecía alinearse para su regreso oficial, una lesión muscular alteró por completo los planes. No se trató de una molestia menor: la lesión lo mantuvo alejado de las canchas durante los siguientes doce partidos. Recién a comienzos de mayo, en los octavos de final frente a Independiente, volvió a integrar el banco de suplentes, aunque sin ingresar. Tres días después, en la serie ante Racing, un Gigante de Arroyito colmado fue finalmente testigo del esperado retorno del goleador histórico al césped.
ATENCIÓN A ESTE DETALLE: antes del gol de Copetti al minuto de juego del segundo tiempo del alargue para el 2-1 de Rosario Central ante Racing, Marco Ruben y Quintana ingresaron para jugar los dos en ataque.
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La semifinal del campeonato encontró a Central visitando a River. El equipo protagonizó una actuación muy por debajo de lo esperado y el planteo de Almirón fue duramente cuestionado. Para sorpresa de muchos, cuando el reloj apremiaba en busca del empate, la decisión fue adelantar a Carlos Quintana como centrodelantero en lugar de darle ingreso a Ruben, que observó la derrota desde el banco.
Con la eliminación en el torneo local consumada, todos los cañones apuntaron a la Copa Libertadores y al objetivo de asegurar la clasificación a los octavos de final. Central lo consiguió con una contundente victoria por 4 a 0 sobre Universidad Central. Justamente ante el conjunto venezolano llegó el único gol de Marco Ruben desde su regreso al club. El delantero cerró la goleada que selló el pasaje a la próxima ronda y pudo reencontrarse con una sensación que parecía eterna: festejar un gol con la camiseta auriazul frente a su gente.
¡¡VOLVIÓ PARA ESTO Y EL GIGANTE SE VINO ABAJO!! OTRA ASISTENCIA DE CANTIZANO Y GOL DEL INOXIDABLE MARCO RUBEN PARA EL 4-0 DE ROSARIO CENTRAL ANTE UNIVERSIDAD CENTRAL.
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El cierre del semestre tampoco estuvo a la altura de las expectativas. En busca del primer puesto del grupo, Central cayó por la mínima ante Independiente del Valle en Ecuador y debió conformarse con el segundo lugar. Aquella tarde, Ruben apenas sumó algunos minutos y tuvo escasa participación. Días más tarde llegó otra decepción: la eliminación en la Copa Argentina frente a Estudiantes. El delantero permaneció en el banco y, por decisión técnica, no ingresó.
En definitiva, la ilusión generada por el regreso de uno de los máximos ídolos contemporáneos de Rosario Central terminó siendo mucho más grande que la realidad que pudo mostrar el semestre. Una lesión importante condicionó su vuelta y le impidió tener la continuidad deseada. Además, en varias oportunidades ni siquiera figuró entre las principales alternativas elegidas por Almirón.
A cuatro meses de cumplir 40 años, el interrogante queda planteado: ¿apostará por una buena pretemporada para afrontar el segundo semestre y tener una nueva oportunidad de demostrar su vigencia, o decidirá ponerle punto final a una carrera tan extensa como gloriosa?.







