Sin dudas, la decisión que tomó la dirigencia antes de afrontar la actual temporada en torno al cambio de entrenador generó un fuerte impacto. Así como sorprendió cuando Gonzalo Belloso brindó una conferencia de prensa para ponerle fin al interinato de Matías Lequi y anunciar de manera imprevista la llegada de Ariel Holan, también llamó la atención su posterior salida y, pocos días después, la confirmación de Jorge Almirón como nuevo director técnico.
No solo por los números que había conseguido el ex entrenador de Independiente —que le permitieron a Rosario Central consagrarse campeón anual, pese a la eliminación temprana en Copa Argentina ante Unión y las caídas en playoffs frente a Huracán y Estudiantes—, sino también por el escaso consenso que generó en el hincha canalla la llegada de Almirón. El técnico arribó con una trayectoria extensa y respaldada por logros importantes, como sus títulos con Lanús y Colo Colo, además de haber alcanzado una final de Copa Libertadores con Boca.
Más allá de ese contexto inicial, de un debut adverso con derrota agónica ante Belgrano en el Gigante, de algunas decisiones puntuales tanto en nombres propios como en cuestiones tácticas, y de un estilo de juego que no termina de seducir, lo cierto es que el Central de Almirón avanza y se sostiene en los resultados. Mañana, frente a Tigre, el entrenador alcanzará su partido número 20 al mando del equipo, con un balance de 11 triunfos, 4 empates y 4 derrotas, 25 goles a favor y 15 en contra.
Al desglosar estos números, se observa que en el Gigante disputó 8 encuentros, con 4 victorias, 2 empates y 2 derrotas, mientras que como visitante jugó 10 partidos, logrando 6 triunfos, 2 empates y 2 caídas. El restante fue en cancha neutral por Copa Argentina, con victoria ante Sportivo Belgrano. En este recorrido, se destacan las 8 vallas invictas, las 4 victorias consecutivas que arrastra el equipo, la clasificación a los playoffs del Torneo Apertura —con la posibilidad de disputar al menos los octavos en el Gigante—, el avance a la siguiente ronda de la Copa Argentina y el triunfo en el clásico en el Parque Independencia.
En el plano internacional, el rendimiento también resulta más que positivo. Central lidera su grupo tras las primeras tres fechas, con dos triunfos como visitante ante Libertad y Universidad Central, 4 goles convertidos y ninguno recibido. Incluso, una victoria ante Libertad el próximo martes, combinada con una derrota del conjunto venezolano frente a los ecuatorianos, podría asegurar de manera anticipada la clasificación a los octavos de final.
Otro aspecto a resaltar es el presente de Enzo Copetti, quien supo ser cuestionado desde su llegada al club tras convertir apenas 4 goles en más de 60 partidos. En este 2026, sin embargo, se consolidó como el máximo anotador del ciclo Almirón, con 6 tantos en 17 encuentros, distribuidos entre el torneo local y la Copa Libertadores.
Está claro que Rosario Central no muestra un fútbol vistoso, que sufre más de la cuenta al tener el plantel que dispone el entrenador, con Di María como máxima figura, pero las estadísticas están a la vista y el equipo es protagonista en todas las competiciones, el objetivo es mantener este nivel de competitividad y poder coronar al final de la temporada, mientras tanto el Central de Almirón va.







