Triunfazo en rodeo ajeno. Rosario Central sacó adelante un partido durisimo en Paraguay y con gol de Enzo Copetti se impuso 1-0 frente a Libertad, logrando su primera victoria en la Copa Libertadores.
Con una multitud acompañando al equipo, el Canalla tenía una brava parada ante la imposibilidad de contar con Ángel Di María por lesión. Ni hablar de que era imperiosa la necesidad de llevarse los tres puntos tras el debut con empate en el Gigante ante Independiente del Valle.
De manera que Central salió con el cuchillo entre los dientes y en media hora de juego sometió al Gumarelo, creó muchas chances claras pero volvió a fallar en los metros finales, con atajadas claves del guardameta rival y cuatro pelotas que fueron despejadas sobre la línea.
Ampliamente superior pero sin poder plasmarlo en el resultado, los de Almirón se fueron al descanso con el sabor amargo de haber hecho todo para ponerse en ventaja y no haber podido. Y el complemento todo fue cuesta arriba.
Con el cansancio notorio tras el esfuerzo hecho, Libertad emparejó el encuentro y de no ser por Ledesma y el travesaño, la historia era otra. Los minutos corrían y reinana la imprecision, la fricción y el desconcierto por no poder llegar al gol.
Pero cuando parecía que se moría el partido, desde un lateral Giménez recibió y asistió a Copetti para que el delantero vuelva a convertir por segunda vez consecutiva.
Desahogo en la tribuna y triunfazo como visitante para acomodarse en la tabla y demostrar que con o sin Di María, Central puede dar pelea y no resigna su sueño de ir por la gloria eterna.







