La ajustada victoria de Rosario Central ante Atlético Tucumán marcó un hito sutil pero significativo. Fue la primera vez que el Canalla logró imponerse sin la presencia en cancha de su máxima figura, Ángel Di María. Puede parecer un dato menor, pero el ex campeón del mundo ya se había ausentado en dos encuentros del Torneo Apertura 2026 (frente a Argentinos Juniors en La Paternal y ante Independiente Rivadavia en Mendoza) y en ninguno de ellos el equipo rosarino logró sumar de a tres (fue empate ante el Bicho y derrota frente a la Lepra).
La influencia de Di María en el funcionamiento ofensivo de Central es innegable. Su jerarquía no solo eleva el nivel colectivo, sino que condiciona a los rivales. Desde su regreso a mediados de 2025, Fideo ha sido determinante: disputó las 16 fechas del Clausura y los octavos de final ante Estudiantes de La Plata, con un saldo de 7 goles y 3 asistencias.
Sin embargo, en este 2026 una molestia en el aductor derecho le impidió sostener la regularidad perfecta. En la antesala del clásico ante Newell’s, sintió una dolencia muscular que, de no tratarse de ese partido, probablemente lo habría marginado. Aun así, volvió a demostrar su categoría al abrir el marcador en el Coloso.
Su primera ausencia oficial se dio en la fecha siguiente: el equipo, con rotación dispuesta por Almirón, careció de un generador de juego claro y empató sin goles ante Argentinos Juniors. Días más tarde, frente a Banfield en el Gigante, Di María comenzó en el banco con la idea de preservarlo, pero ingresó en el complemento y fue decisivo para la remontada.
Cuando parecía listo para reaparecer como titular frente a Independiente Rivadavia, volvió a ser suplente y no sumó minutos, una señal evidente de que no estaba en plenitud física. Y en el último encuentro, directamente fue resguardado pensando en el debut por la Copa Libertadores ante Independiente del Valle.
Aunque a Central le costó más de la cuenta imponerse ante un rival de menor peso como Atlético Tucumán, el triunfo sin su principal figura representa un paso importante. No solo fortalece la confianza del equipo, sino que también abre la puerta a alternativas válidas cuando Di María no esté disponible o cuando la exigencia de la doble competencia obligue a rotar.







