Ángel, siempre Ángel. Con apenas un puñado de minutos en cancha del mejor jugador del fútbol argentino, le alcanzó a Rosario Central para dar vuelta un partido que parecía cuesta arriba y regalarle al hincha una noche perfecta en el Gigante de Arroyito.
Tras el empate entre semana frente a Argentinos Juniors, Jorge Almirón recuperaba algunas piezas y todo indicaba que Ángel Di María regresaría a la titularidad. Sin embargo, el DT optó por llevarlo de a poco y decidió que esperara en el banco, ya que aún no está al cien por ciento debido a la molestia muscular que arrastra en el aductor.
La noche no comenzó de la mejor manera para el Canalla. A pesar de asumir el protagonismo desde el inicio, le costaba ser preciso en los metros finales y sólo lograba inquietar con remates desde afuera del área. Para colmo, Banfield se encontró con una jugada aislada y la aprovechó al máximo: golpeó primero y puso el 1-0 para sorpresa de todos en Arroyito.
En el complemento, el Taladro se replegó decididamente cerca de su arco. Los minutos corrían, Central acumulaba situaciones claras, pero la sequía goleadora de Alejo Véliz seguía presente y el empate no llegaba.
Hasta que apareció él.
Central necesitaba un golpe anímico y nadie mejor que Ángel Di María para dárselo. Aún con molestias físicas, su ingreso cambió por completo el desarrollo del partido. Con muy poco tiempo en cancha, el campeón del mundo volvió a demostrar su jerarquía y se convirtió en el gran protagonista de la noche.
El Canalla arrinconó a Banfield y comenzó a llegar por todos lados. De tanto empujar, un centro venenoso de Fideo al área terminó en el empate: el defensor banfileño intentó despejar y terminó enviando la pelota al fondo de su propio arco.
Pero Central no se conformó. Entendiendo la necesidad de quedarse con los tres puntos, fue por más. Y otra vez apareció Ángel. Con una asistencia de lujo, dejó a Jaminton Campaz de cara al gol para que el colombiano, de gran actuación, decretara el 2-1 definitivo.
Fue una victoria trabajada, pero extremadamente valiosa por el contexto: el trajín de las últimas semanas, un partido que se presentó adverso y un equipo que volvió a demostrar carácter.
Rosario Central se subió momentáneamente a la punta de su zona, escaló posiciones en la tabla anual y afrontará los días previos al sorteo de la Copa Libertadores con el ánimo por las nubes.







